<p style="" margin:0;padding:0;border:0;""> <img src="" https: a2.adform.net Serving TrackPoint ?pm="1464947&amp;ADFPageName=MX_Pulpomatic_Categoria_Blog_180917&amp;ADFdivider=|&quot;&quot;" width="" 1"" height="" alt="" "">

Última milla en logística: el eslabón clave en el transporte actual

29 de noviembre, 2019

Prometemos no enviar spam! Solo  
recibirás los mails prescindibles.

Blanca Martín
Escrito por
Blanca Martín
Categoría
Logística

El tramo final de la entrega de una mercancías en el punto de destino señalado es lo que conocemos como última milla en logística. Entregar la mercancía al cliente final en el menor tiempo posible se ha convertido en el gran reto del sector, en especial para aquellas empresas que basan su modelo de negocio en el comercio electrónico. Hoy los clientes pueden ordenar la compra de un producto a cualquier hora del día en cualquiera de los 7 días de la semana, y los plazos de entrega se han acortado de tal manera que cada vez se demanda que el producto llegue en un menor plazo de tiempo.

 

¿Por qué la última milla cobra hoy tanta importancia?

 

Desde el punto de vista del e-commerce, la última milla en logística tiene una enorme incidencia tanto en los costes como en la experiencia del cliente y su satisfacción por la compra. Esto se traduce, por ejemplo, en la apuesta por instalaciones logísticas estratégicamente mejor situadas. El cliente hoy demanda productos del más diverso tipo, desde ropa hasta alimentos, pasando por muebles o electrónica, lo que supone un reto en sí mismo para cada tipo de producto. Lo hace, además, con más expectativa de recibirlo en poco tiempo que nunca. Existen varias razones que explican la creciente relevancia que ha adquirido la última milla en la cadena de transporte.

Crecimiento de la omnicanalidad

El comercio electrónico ha evolucionado desde la compra y la entrega tradicional en la tienda física, hasta la actual integración de canales y plataformas. Hoy los clientes emplean distintos soportes (tienda física, web, aplicaciones de smartphones, redes sociales, llamada telefónica, etc.) para comprar, con independencia de horarios y del día de la semana del que se trate. La omnicanalidad debe dar respuesta a esa demanda, y ello supone un desafío mayúsculo para la optimización de la última milla, es decir, el transporte que va desde el almacén en el que se guarda el producto hasta la correspondiente entrega en la vivienda.

 

Ineficiencias y su importancia en la planificación de las rutas

En comparación con el resto de la cadena de transporte, la última milla logística representa todo un desafío, de ahí la importancia de planificar correctamente las rutas. A la hora de proyectar esas rutas hay que considerar que pueden darse todas estas situaciones, o varias de ellas a la vez:

 

  • Tráfico pesado y congestiones. Se trata de dos factores que aumentan considerablemente el consumo de combustible. Junto a este incremento hay que recordar que una conducción en estas condiciones tiene una mayor incidencia en el deterioro y desgaste de los vehículos, lo que implica una acortamiento de su vida útil. Todo ello afectará a la estrategia de ejecución de nuestros mantenimientos preventivos.
  • Restricciones horarias. Las limitaciones en la movilidad urbana obligan a las empresas de transporte a limitar el reparto a unos determinados momentos del día o de la noche.
  • Escasez de suficientes zonas de carga y descarga. A pesar del auge del comercio electrónico, la mayor parte de las ciudades cuentan con el mismo o menor número de plazas de carga y descarga en sus calles que hace años. Esto dificulta en gran medida las entregas y aumenta el riesgo de cometer infracciones por estacionamiento por parte de los transportistas.
  • Limitaciones de circulación por razones medioambientales. Las administraciones públicas de las principales ciudades ya llevan unos años poniendo en práctica normativas que reducen la circulación de ciertos vehículos por sus calles debido a razones de impacto medioambiental. Esto obliga a las empresas a invertir en la renovación de sus flotas de vehículos.
  • Otras restricciones específicas. Las ciudades, en especial las más grandes, son el escenario de acontecimientos puntuales que pueden afectar de forma directa a la última milla en logística, como eventos deportivos, manifestaciones, etc. A esto hay que sumar normativas específicas adicionales de cada núcleo urbano.

Más estacionalidad

Fechas concretas como la campaña de Navidad, el Black Friday y otras promociones especiales disparan la demanda de entregas de mercancías en periodos de tiempo muy determinados. Esto hace que numerosas empresas se enfrenten no solo a la habitual presión por hacer las entregas a tiempo, sino al reto de hacerlo compartiendo infraestructuras y tramos de circulación con otras que se encuentran en su misma situación. Todo ello, manteniendo vigente su política de tiempos de entrega para que no se resienta la experiencia de compra del cliente.

 

Más puntos de entrega que nunca

La actual cadena de transporte se enfrenta en la última milla logística al reto de adaptarse a la actual diversidad de puntos de entrega con el que cuenta cada cliente. Domicilios, buzones particulares, buzones click & collect, tiendas de recogida y oficinas son algunos de los principales, lo que incrementa la posibilidad de que surjan incidencias.

New call-to-action

 

 

 

 

 

 

 

Ver todo

Suscríbete y no te pierdas nada

Prometemos no enviar spam! Solo 
recibirás los mails imprescindibles.

Y tú, ¿qué opinas? ¡Déjanos aquí tus comentarios!

Sobre

Suscríbete y no te pierdas nada